miércoles, 10 de junio de 2009

Incendio

Se me quemaba la boca
se volvía cenizas en el ardor.

Algo quebrantaba el sentido de lo real,
la vida que he vivido.
Se me quemaba la boca después,
se quemaba también el camino.

Arde la cordura
mis manos
mi cuerpo.

Un poema se consume en mi mente
retumba la llama
ha quedado su rastro tatuado en el piso
enterrado en los escombros que son montañas.

El gusano en movimiento
forma una fogata, la brisa la propaga
se quema.
Se quema todo.

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